El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia tras compartir una nueva imagen en la que aparece junto a Jesucristo, luego de la discusión que provocó una ilustración anterior donde se representaba como el Mesías. La publicación, difundida en su plataforma Truth Social, fue aparentemente creada con inteligencia artificial y muestra al mandatario siendo abrazado por la figura religiosa frente a un fondo con halo luminoso y la bandera estadounidense. 🇺🇸
En la imagen, Jesús coloca un brazo sobre el hombro del mandatario mientras ambos aparecen con los ojos cerrados, lo que ha sido interpretado como una escena simbólica. Trump acompañó la publicación con un mensaje en el que ironizó sobre las críticas, señalando que, aunque “a los lunáticos de la izquierda radical” podría no gustarles, a él le parecía positiva. El comentario generó nuevas reacciones tanto en el ámbito político como en sectores religiosos.
La difusión de esta ilustración ocurre días después de que el mandatario eliminara otra imagen, también generada con inteligencia artificial, en la que aparecía caracterizado como Jesucristo realizando una supuesta curación. Aquella publicación provocó críticas por considerarse ofensiva o inapropiada, especialmente entre líderes religiosos y figuras públicas. Entre quienes reaccionaron se encuentra el senador independiente Bernie Sanders, quien calificó el comportamiento como “egocéntrico” y fuera de lugar.
Tras la controversia inicial, Trump explicó que interpretó la imagen previa como una representación simbólica de sí mismo “haciendo de médico” y decidió retirarla para evitar confusiones. Sin embargo, la nueva publicación muestra que el mandatario mantiene su postura y continúa compartiendo contenido similar, pese a las críticas recibidas.
El episodio se produce en un contexto en el que el expresidente ha recurrido con frecuencia a imágenes generadas por inteligencia artificial para reforzar mensajes políticos o simbólicos. Estas acciones han reavivado el debate sobre el uso de tecnología para crear contenido sensible, así como los límites entre la comunicación política y las referencias religiosas. Analistas señalan que estas publicaciones también forman parte de la estrategia mediática del mandatario para mantenerse en el centro de la conversación pública.