Un hecho violento sacudió a Querétaro luego de que un adolescente de 16 años fuera asesinado a balazos en la delegación Santa Rosa Jáuregui, lo que derivó en una reacción inmediata de sus familiares, quienes incendiaron la vivienda del presunto agresor.
El ataque ocurrió la noche del 14 de abril en la colonia El Pedregal, donde autoridades atendieron un reporte por detonaciones de arma de fuego. Al llegar al lugar, encontraron al menor tendido sobre la vía pública con una herida en la cabeza; paramédicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
De acuerdo con los primeros reportes, el joven convivía con otros adolescentes cuando se generó una discusión que escaló hasta el uso de un arma. Tras identificar al presunto responsable, familiares de la víctima acudieron a su domicilio y provocaron un incendio como represalia.
Elementos de emergencia lograron controlar el fuego, mientras que la Fiscalía estatal inició las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos. El caso vuelve a evidenciar cómo la violencia puede escalar rápidamente, no solo en el momento del crimen, sino también en las reacciones posteriores que agravan el conflicto.