El riesgo de un estallamiento de huelga en la planta de General Motors, ubicada en el municipio de Villa de Reyes, genera preocupación por las posibles afectaciones económicas en San Luis Potosí, reconoció el secretario general de Gobierno, Guadalupe Torres Sánchez.
Según opinó el funcionario, las amenazas de un conflicto laboral no benefician a ninguno de los participantes. Esto debido al impacto que generaría en la cadena de proveeduría, las fuentes de empleo y por consecuencia, la economía automotriz.
Torres Sánchez informó que esta semana se llevo a cabo una audiencia en la Ciudad de México, ante instancias de conciliación y arbitraje, a fin de reducir las tensiones derivadas de las negociaciones salariales.
Desde finales de marzo, el dirigente sindical Carlos Leone, quien encabeza la representación laboral en la armadora, ha advertido sobre la posibilidad de una huelga, al señalar falta de acuerdos con la empresa en torno al incremento de sueldos. Además, se tiene previsto un segundo emplazamiento para el próximo viernes.
El titular de la dependencia estatal insistió en que la prioridad debe ser alcanzar consensos mediante el diálogo. Afirmó que existe disposición de las partes para llegar a un entendimiento que evite un paro de actividades.
Finalmente, expresó su confianza en que el conflicto pueda resolverse de manera favorable, como ocurrió recientemente en otra armadora instalada en el estado, y reiteró que la estabilidad laboral es uno de los principales factores que fortalecen la competitividad de San Luis Potosí.