Por Redacción Contra Réplica

Proponen reforma para prevenir burnout y riesgos psicosociales en centros laborales de SLP

Iniciativa plantea coordinación entre dependencias para promover entornos laborales saludables y productivos.

Con el objetivo de fortalecer la prevención de problemas de salud mental en el ámbito laboral, se presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Salud Mental del Estado de San Luis Potosí que busca establecer la coordinación entre la Secretaría de Salud y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para vigilar y reducir los factores de riesgo psicosocial, así como el agotamiento profesional o burnout. 

La propuesta plantea que ambas dependencias trabajen de manera conjunta para implementar estrategias de información, capacitación y monitoreo dirigidas a trabajadores del sector público y privado. El objetivo es detectar de forma temprana situaciones que puedan afectar la salud mental y promover condiciones laborales adecuadas que favorezcan el bienestar y la productividad.

La iniciativa define como factores de riesgo psicosocial aquellos que pueden generar trastornos de ansiedad, alteraciones del sueño, estrés grave y problemas de adaptación. Estos pueden derivarse de la naturaleza del trabajo, la carga laboral, jornadas prolongadas, exposición a eventos traumáticos o situaciones de violencia laboral. Asimismo, se incorpora la definición de agotamiento profesional, entendido como un síndrome caracterizado por desgaste emocional, despersonalización e insatisfacción laboral.

El proyecto también establece que las autoridades deberán desarrollar mecanismos de vigilancia y prevención, además de brindar acompañamiento a trabajadores que presenten síntomas asociados al burnout. Estas acciones buscan promover entornos laborales sanos y evitar que los problemas de salud mental evolucionen hasta convertirse en trastornos más complejos. 

Se destacó que el crecimiento económico debe ir acompañado de la protección integral de la salud, ya que el trabajo puede ser un factor positivo para la estabilidad emocional cuando se realiza en condiciones adecuadas. Entornos laborales seguros, señalaron, contribuyen a reducir conflictos, mejorar el rendimiento y fortalecer la permanencia del personal en sus empleos.

En contraste, la falta de estructuras de apoyo puede impactar negativamente en la productividad, aumentar el ausentismo y generar mayores costos para los servicios de salud. La propuesta busca transitar de un modelo reactivo a uno preventivo, que permita intervenir antes de que los problemas se agraven.

El síndrome de burnout ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud como un fenómeno ocupacional vinculado al estrés laboral crónico. La iniciativa fue turnada a las comisiones legislativas correspondientes para su análisis y eventual dictamen.