El precio del jitomate alcanzó niveles inusuales en el arranque de 2026, llegando hasta los 98.50 pesos por kilo en una tienda de la Ciudad de México, de acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor. Aunque este caso fue aislado, encendió alertas entre consumidores por el impacto en la canasta básica.
En promedio, el precio máximo registrado fue de 65 pesos por kilo en tiendas de autoservicio entre finales de marzo y principios de abril. Sin embargo, el costo varía dependiendo del punto de venta: en la Central de Abastos se ubicó en 31.54 pesos, en mercados públicos en 53.33 pesos y en autoservicios en 52 pesos. Incluso, en cadenas como SuperISSSTE llegó a encontrarse en 19 pesos por kilo.
El director de Estudios Sobre Consumo de Profeco, Carlos Manuel Orozco Ruiz, explicó que estas variaciones responden a factores estacionales y externos. Entre ellos destacan la reducción de cultivos en Sinaloa, afectaciones por plagas, heladas en Florida y la disminución de importaciones desde Estados Unidos, lo que ha reducido la oferta nacional y elevado los precios.
A pesar del incremento, la Profeco prevé que los costos comiencen a estabilizarse en las próximas semanas. No obstante, el jitomate sigue siendo uno de los productos más volátiles y con mayor impacto en la inflación, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que reportó una variación mensual de 33.7% en su precio. Su alto consumo en México, de alrededor de 14 kilos por persona al año, lo mantiene como un elemento clave en el gasto de los hogares.