Cuando la atención médica falla, pocas personas saben a dónde acudir. En Villa de Pozos, la Comisión Estatal de Arbitraje Médico (COESAMED) estrenó sede con la intención de acercar sus servicios y convertirse en un puente más accesible entre pacientes y prestadores de servicios de salud.
El organismo, que ahora opera desde las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria III, no solo atiende inconformidades, también busca resolver conflictos sin necesidad de llegar a procesos legales. A través de mecanismos como la conciliación, el arbitraje y la gestión inmediata, su función es despresurizar tensiones en un sistema donde la relación médico-paciente puede fracturarse con facilidad.
De acuerdo con el comisionado estatal, Jaime Zárate García, cualquier persona puede acudir a este espacio para recibir orientación o presentar quejas, ya sea contra médicos, enfermeras, personal administrativo o cualquier actor involucrado en la atención. Además, el organismo emite dictámenes y peritajes médicos, todo bajo un esquema gratuito y confidencial.
Más allá del cambio de dirección, el movimiento apunta a un problema de fondo: la necesidad de garantizar no solo acceso a la salud, sino calidad en el servicio. En ese escenario, instancias como COESAMED se vuelven clave para equilibrar la balanza entre usuarios y sistema médico, en un esfuerzo por transformar inconformidades en soluciones y mejorar la confianza en la atención sanitaria.