En el campo potosino, donde históricamente la propiedad y las decisiones han estado marcadas por brechas de género, comienza a gestarse un cambio silencioso. La Secretaría de las Mujeres e Igualdad Sustantiva (Semujeres) impulsó un proceso de capacitación dirigido a personal de la Procuraduría Agraria, con la mira puesta en transformar la forma en que se atiende a mujeres ejidatarias y comuneras.
El enfoque no se limita a lo técnico. A través de especialistas del Centro de Formación en Género y de los Centros “Libre”, se abordaron temas como derechos humanos, igualdad sustantiva y prevención de violencias. La intención es que quienes operan en el territorio no solo conozcan la normativa, sino que desarrollen una mirada más empática y cercana a las realidades que enfrentan las mujeres en el ámbito rural.
Las sesiones se llevaron a cabo en distintas regiones del estado, desde la capital hasta municipios como Matehuala, Rioverde, Tamazunchale y Ciudad Valles, lo que permite ampliar el impacto en zonas donde las mujeres han tenido menor acceso a asesoría y acompañamiento institucional. Este despliegue territorial busca reducir las barreras que aún limitan su participación.
Más allá de la capacitación, el objetivo de fondo es claro: abrir paso a un ejercicio pleno de derechos en la propiedad social, garantizar seguridad jurídica y fortalecer la voz de las mujeres en la toma de decisiones agrarias. En un entorno históricamente desigual, estas acciones apuntan a reconfigurar el equilibrio y a colocar a las mujeres como protagonistas de su propia tierra.