La violencia irrumpió en uno de los espacios más emblemáticos del país. La zona arqueológica de Teotihuacán fue cerrada de manera indefinida luego de un ataque armado ocurrido en las inmediaciones de la Pirámide de la Luna, un hecho que alteró la rutina turística y encendió alertas a nivel nacional.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la decisión responde a la necesidad de garantizar condiciones de seguridad tras el incidente, en el que un sujeto disparó contra visitantes. El saldo preliminar reporta la muerte de dos turistas de origen canadiense y del propio agresor, además de varias personas lesionadas.
El cierre del sitio, considerado uno de los destinos culturales más importantes de México, se mantendrá hasta nuevo aviso. Mientras tanto, autoridades de distintos niveles han desplegado operativos en la zona para resguardar el perímetro y avanzar en las investigaciones que permitan esclarecer lo ocurrido.
Por su parte, la Secretaría de Cultura informó que colabora con las instancias correspondientes en las indagatorias y en las acciones de apoyo institucional. Más allá del impacto inmediato, el hecho abre cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en espacios patrimoniales que, hasta ahora, se percibían como ajenos a este tipo de violencia.