La respuesta institucional tras el ataque en Teotihuacán se centró en la atención a las víctimas. Luego del tiroteo registrado en la Pirámide de la Luna, el Gabinete de Seguridad informó que 13 personas extranjeras resultaron lesionadas y fueron trasladadas a hospitales de la región, donde permanecen bajo atención médica.
Más allá del impacto inmediato, el caso activó un esquema de coordinación entre dependencias federales y estatales. La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas habilitó un canal de contacto para brindar acompañamiento, mientras instituciones como la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Salud mantienen comunicación constante para dar seguimiento al estado de los afectados.
Las personas lesionadas provienen de países como Colombia, Estados Unidos, Brasil, Canadá y Rusia, lo que ha requerido también el contacto con autoridades internacionales. Las heridas van desde impactos de bala en extremidades hasta lesiones músculo-esqueléticas y abrasiones, reflejo de la magnitud del ataque ocurrido en uno de los sitios turísticos más emblemáticos del país.
Mientras avanzan las investigaciones, el despliegue no solo se mantiene en el ámbito de seguridad, sino también en la atención integral a las víctimas. El episodio, que dejó además dos personas fallecidas —incluido el agresor—, abre un frente de análisis sobre la capacidad de respuesta ante emergencias en espacios patrimoniales que reciben visitantes de todo el mundo.