La celebración del Cinco de Mayo, una de las expresiones culturales más visibles de la comunidad mexicana en Estados Unidos, no volverá a ocupar las calles de Chicago este año. Por segundo ciclo consecutivo, el evento fue suspendido en medio de un ambiente marcado por la preocupación migratoria.
En el corazón del barrio de La Villita, donde cada año se concentra una de las festividades más concurridas, organizadores confirmaron que la decisión responde al temor persistente entre familias migrantes ante posibles operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
La Cámara de Comercio de Cermak Road y Casa Puebla señalaron que el contexto actual no ofrece condiciones de seguridad para garantizar la asistencia masiva que históricamente caracteriza al desfile. La preocupación se centra en la posibilidad de acciones similares a operativos federales previos, lo que ha generado un ambiente de cautela en la comunidad.
El evento, que solía reunir a miles de personas cada año, no solo era una celebración cultural, sino también un punto de encuentro identitario para la población mexicana en Chicago. Sin embargo, el clima de incertidumbre ha modificado el ánimo colectivo, llevando a priorizar la protección de las familias por encima de la festividad.