La Universidad Autónoma de San Luis Potosí vuelve a estar en el centro de la discusión pública luego de que estudiantes de la Facultad de Psicología de la UASLP colocaran una manta en el acceso del plantel para denunciar presuntos casos de acoso, abuso de poder y violencia institucional. La manifestación, visible para la comunidad universitaria, surge meses después de que docentes de la misma facultad señalaran problemáticas similares que incluso derivaron en un paro de actividades.
El mensaje colocado por el alumnado incluyó señalamientos directos hacia una coordinadora académica, a quien acusaron de supuestas agresiones psicológicas y verbales, así como de tolerar conductas inapropiadas dentro del entorno escolar. Los inconformes también denunciaron presuntas dinámicas de hostigamiento hacia estudiantes y la posible protección a personas previamente señaladas por acoso. La protesta se realizó mediante esta acción simbólica con el objetivo de visibilizar la inconformidad y exigir atención institucional.
Este nuevo episodio retoma la preocupación generada meses atrás, cuando profesores denunciaron abusos de poder al interior del mismo espacio académico. En aquella ocasión, el conflicto derivó en la suspensión temporal de actividades y generó llamados para mejorar los mecanismos de atención. Sin embargo, algunos estudiantes consideran que las respuestas no fueron suficientes, lo que habría permitido que el problema persistiera y se agravara con el tiempo.
Las denuncias recientes se suman a otros casos que han surgido en distintas facultades de la universidad, donde integrantes de la comunidad han señalado situaciones relacionadas con acoso o conflictos internos. Para los estudiantes, esta recurrencia evidencia la necesidad de fortalecer los canales institucionales de atención, así como garantizar protocolos claros que permitan atender de manera oportuna las inconformidades.
Hasta el momento, autoridades universitarias no han emitido un posicionamiento público detallado sobre la protesta, mientras la comunidad permanece atenta a posibles acciones. La colocación de la manta refleja el clima de inquietud entre el alumnado, que busca ser escuchado y obtener respuestas. La situación podría escalar si no se establecen mecanismos de diálogo que permitan atender las denuncias y restablecer la confianza dentro del entorno académico.