San Luis Potosí registra una incidencia de suicidio por encima del promedio nacional, una problemática que durante 2025 dejó 263 fallecimientos en la entidad. De acuerdo con información del Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones, alrededor del 80 por ciento de las víctimas fueron hombres, con una mayor afectación entre adolescentes y jóvenes de 14 a 25 años, lo que ha encendido alertas entre especialistas y autoridades de salud.
La titular del centro, Elia Jazmín Camacho González, explicó que diversos factores culturales influyen en esta tendencia. Señaló que, tradicionalmente, a los hombres se les ha enseñado a no expresar emociones o pedir ayuda, bajo la idea de que deben mostrarse fuertes en todo momento. Esta barrera social, advirtió, retrasa la atención psicológica y dificulta la detección temprana de señales de riesgo, lo que incrementa la vulnerabilidad ante crisis emocionales.
La especialista subrayó que el suicidio es prevenible si se identifican oportunamente cambios de conducta, aislamiento, tristeza persistente o comentarios relacionados con la desesperanza. También enfatizó que acudir a terapia o solicitar apoyo no representa debilidad, sino un paso importante para proteger la salud mental. En este sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la cultura de la prevención y la apertura al diálogo, especialmente entre la población masculina joven.
Actualmente, el Cecosama impulsa acciones de posvención, un modelo de acompañamiento psicológico dirigido a familias, amistades y comunidades escolares que han perdido a un ser querido por esta causa. Estas intervenciones buscan reducir el impacto emocional y prevenir que otras personas cercanas enfrenten situaciones similares. Además, el centro reporta que la atención en salud mental se ha convertido en uno de los servicios gratuitos más demandados en la región.
Las instalaciones del centro se ubican en el fraccionamiento Los Olivos, donde se brinda atención especializada. Para situaciones de crisis inmediata, las autoridades recordaron que se encuentra disponible la línea nacional Línea de la Vida, que opera las 24 horas a través del número 800 911 2000. Especialistas reiteraron el llamado a la población a buscar ayuda profesional ante cualquier señal de riesgo y fomentar entornos de apoyo que permitan atender oportunamente esta problemática.