El gobierno federal presentó la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental dirigida a adolescentes y jóvenes, un programa que busca reforzar la prevención de factores de riesgo y la detección temprana de problemas emocionales antes de que evolucionen a trastornos más graves.
La iniciativa se enmarca dentro del proceso de transformación del sistema de salud y se vincula con programas escolares como “Vive saludable, vive feliz”, implementado en planteles educativos del país. El enfoque principal es preventivo y comunitario, con énfasis en el entorno escolar como espacio clave de intervención.
La presentación ocurre tras hechos recientes de alto impacto social, entre ellos el ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde un joven identificado como Julio César Jasso protagonizó un ataque armado contra visitantes antes de quitarse la vida, lo que reavivó el debate sobre la atención a la salud mental en el país.
Durante la conferencia matutina, autoridades de salud y educación explicaron que la estrategia se basa en datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco, la cual muestra que adolescentes de entre 12 y 17 años presentan mayores niveles de malestar psicológico en comparación con otros grupos de edad. Entre los indicadores más relevantes se encuentran conductas suicidas, exposición a violencia y consumo de sustancias.
El plan está dirigido principalmente a estudiantes de tercero de secundaria y nivel medio superior. Para ello, se desarrollarán materiales pedagógicos que permitan a los jóvenes identificar emociones, reconocer señales de alerta y fortalecer el autocuidado desde una perspectiva accesible y formativa.
También se contempla la implementación de sesiones semanales en escuelas públicas, con participación de docentes, estudiantes y familias, enfocadas en el manejo emocional y la convivencia. Estas actividades alcanzarán a millones de alumnos en todo el país.
Las autoridades señalaron que a partir de mayo se reforzarán dinámicas recreativas y de integración en los planteles, con el objetivo de fomentar entornos escolares más saludables, reducir la estigmatización de los problemas emocionales y promover una cultura de prevención integral en la población juvenil.