En un contexto donde mover mercancías implica cada vez más riesgos y gastos, el sector del autotransporte en San Luis Potosí comienza a reorganizarse. La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) delineó su ruta para 2026 con una apuesta clara: fortalecer a las empresas frente a la inseguridad carretera, el alza de costos y el rezago en profesionalización.
Durante su Primera Asamblea Delegacional, encabezada por el delegado Norberto Cueto, empresarios y autoridades coincidieron en que el modelo actual enfrenta presiones que ya no pueden resolverse de forma aislada. El encuentro, realizado en un hotel de la capital potosina, reunió a integrantes del sector y representantes de seguridad federal para discutir los principales focos rojos que afectan la operación diaria.
El diagnóstico es contundente: robos en carreteras, combustibles y mantenimiento al alza, así como la necesidad de modernizar procesos y capacitar al personal. Frente a ello, el plan de trabajo presentado propone tres ejes centrales: elevar la profesionalización, fortalecer la estructura empresarial y abrir nuevas oportunidades de negocio para los afiliados, con la intención de hacer más competitivo al sector.
Más allá del documento, el mensaje que dominó la reunión fue político y estratégico: sin coordinación, el autotransporte difícilmente podrá sostener su papel en la economía estatal. La asamblea dejó sobre la mesa una idea compartida: la eficiencia logística no solo depende de las empresas, sino de la capacidad de articular esfuerzos entre iniciativa privada y autoridades en un entorno cada vez más complejo.