A más de una semana del ataque armado en la zona arqueológica de Teotihuacán, dos de las personas lesionadas continúan hospitalizadas, aunque su estado de salud se reporta estable. El caso, que estremeció a uno de los sitios turísticos más emblemáticos del país, sigue bajo vigilancia médica y acompañamiento institucional.
Uno de los pacientes permanece internado en el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, donde recibe atención de un equipo multidisciplinario que monitorea su recuperación. La segunda persona es atendida en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, con un pronóstico igualmente favorable, según el último reporte oficial.
El sistema de salud federal mantiene activa la atención a las víctimas a través de distintas instituciones, que no solo brindan servicios médicos especializados, sino también respaldo a familiares en medio de las secuelas del ataque. La mayoría de los heridos ya ha sido dada de alta, lo que reduce la lista de pacientes en seguimiento a estos dos casos.
El tiroteo, ocurrido el 20 de abril, dejó como saldo una turista canadiense sin vida, 13 personas heridas y el fallecimiento del agresor en el lugar. Desde entonces, las autoridades han insistido en mantener coordinación entre instancias de seguridad y salud, en un esfuerzo por atender tanto las consecuencias médicas como el impacto de un hecho que alteró la percepción de seguridad en un espacio histórico.