Un juez federal ordenó reabrir la investigación en México contra Naasón Joaquín García, al considerar improcedente la decisión previa de no ejercer acción penal. Con ello, el caso vuelve al terreno judicial tras haber sido cerrado por la Fiscalía.
La determinación surge luego de que presuntas víctimas impugnaran el archivo de la carpeta, lo que llevó a un tribunal a revisar el proceso y concluir que debía retomarse. A partir de ahora, las autoridades deberán reanalizar pruebas, testimonios y posibles responsabilidades vinculadas a los señalamientos.
El expediente había quedado suspendido en México pese a los antecedentes del líder religioso en Estados Unidos, lo que generó críticas sobre el acceso a la justicia en casos de alto perfil. La reapertura no implica una condena, pero sí reactiva un proceso que parecía concluido.
Más allá del ámbito legal, el fallo vuelve a colocar en el centro la discusión sobre la actuación de las instituciones frente a denuncias complejas, así como la capacidad del sistema para garantizar que los casos no queden sin seguimiento.