La presidenta Claudia Sheinbaum presentó una nueva estrategia nacional enfocada en la prevención y atención temprana de la salud mental, la cual tendrá como eje principal a las escuelas del país y buscará involucrar a estudiantes, docentes y familias en la detección oportuna de trastornos emocionales y conductuales.
El plan contempla la entrega de más de 15 millones de cartillas informativas dirigidas a madres y padres de familia, personal educativo y alumnos, con el propósito de brindar herramientas básicas para identificar señales de alerta, promover hábitos saludables y orientar sobre las rutas de atención disponibles en instituciones públicas de salud.
Además, se implementarán actividades semanales dentro de los planteles escolares, así como talleres y sesiones informativas impartidas por especialistas capacitados. Estas acciones estarán orientadas a fortalecer el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes, así como a prevenir problemáticas como ansiedad, depresión, violencia escolar y consumo de sustancias.
Para el desarrollo del programa participarán cerca de dos mil profesionales del sector salud, quienes acudirán directamente a escuelas de distintas regiones del país para ofrecer orientación, acompañamiento y valoración inicial de casos detectados. Cuando se requiera atención especializada, los estudiantes serán canalizados a centros de salud, hospitales o instituciones con servicios específicos en salud mental.
La estrategia también incluye una campaña nacional de concientización con mensajes dirigidos a toda la población, con el objetivo de reducir estigmas relacionados con la atención psicológica y psiquiátrica, además de fomentar la búsqueda de apoyo profesional desde las primeras señales de dificultad emocional.
Durante la presentación, el secretario de Salud, David Kershenobich, destacó la importancia de atender a menores desde edades tempranas, especialmente en etapa preescolar, al señalar que existen especialistas en psiquiatría infantil en el DIF y en centros de salud públicos.
Explicó que los trastornos emocionales y del neurodesarrollo en la infancia pueden impactar el aprendizaje, la convivencia y el desarrollo neurológico, por lo que una intervención temprana puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de las y los menores.
Con esta estrategia, el Gobierno de México busca colocar la salud mental como una prioridad pública y fortalecer la atención preventiva desde las aulas.