El Gobierno de México formalizó un acuerdo para dar prioridad al uso de acero producido en el país, en una medida que busca fortalecer la industria nacional y reducir la dependencia de importaciones en proyectos clave de infraestructura.
La estrategia establece que en obras públicas y desarrollos estratégicos se privilegie el consumo de acero mexicano, impulsando así la cadena productiva interna y generando mayor derrama económica en el sector industrial.
Autoridades destacaron que este acuerdo también tiene como objetivo proteger empleos y fomentar la competitividad de las empresas nacionales frente a un entorno global marcado por la volatilidad en precios y mercados.
Además, se subrayó que la medida permitirá garantizar estándares de calidad y trazabilidad en los materiales utilizados, al tiempo que se promueve un desarrollo económico más equilibrado y sustentado en la producción interna.
Con esta decisión, el país refuerza su política industrial en un momento clave, apostando por consolidar su capacidad productiva y reducir riesgos asociados a la dependencia externa en insumos estratégicos.