El papa León XIV hizo un llamado global para reforzar las acciones contra el hambre, al proponer campañas de sensibilización que fortalezcan los bancos de alimentos y su capacidad de apoyo a comunidades vulnerables.
Desde el Vaticano, el líder de la Iglesia católica subrayó la necesidad de visibilizar la problemática alimentaria y fomentar una mayor participación social, tanto de instituciones como de ciudadanos, para atender una crisis que afecta a millones de personas en el mundo.
El mensaje pone énfasis en el papel de los bancos de alimentos como redes clave para redistribuir recursos y evitar el desperdicio, al tiempo que se atiende a quienes enfrentan condiciones de inseguridad alimentaria. La propuesta busca fortalecer estas estructuras mediante mayor apoyo, organización y conciencia colectiva.
Más allá del pronunciamiento, el llamado reabre el debate sobre el acceso equitativo a los alimentos. En un contexto global marcado por desigualdad y crisis económicas, la lucha contra el hambre no solo depende de la producción, sino de la capacidad de distribución y solidaridad social.