En San Luis Potosí, al igual que en distintas regiones del país, la transición hacia la vida independiente entre las y los jóvenes se está dando a una edad más avanzada, influida por factores económicos, educativos y sociales. Información reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestra un cambio significativo en los patrones de vida, donde cada vez menos personas dejan el hogar familiar a temprana edad.
De acuerdo con la Encuesta Demográfica Retrospectiva (Eder) 2025, únicamente el 16.9 por ciento de quienes nacieron entre 1998 y 2007 se independizaron antes de cumplir los 18 años, cifra considerablemente menor en comparación con generaciones anteriores, donde el porcentaje alcanzaba el 31.1 por ciento. Este comportamiento refleja una transformación en las decisiones de vida, en la que la salida del hogar ya no ocurre de manera temprana ni inmediata.
Uno de los factores principales de esta tendencia es la permanencia prolongada en el sistema educativo. Las estadísticas indican que ha disminuido el número de jóvenes que abandonan la escuela antes de los 18 años, pasando de 62.4 por ciento en generaciones anteriores a 54.3 por ciento en las más recientes. Este cambio evidencia una mayor apuesta por la formación académica como herramienta para acceder a mejores oportunidades laborales en el futuro.
Además, las condiciones económicas actuales también influyen en esta decisión. El incremento en el costo de la vivienda, la inestabilidad en el mercado laboral y la necesidad de contar con ingresos más sólidos han llevado a que la edad promedio de independencia en México se ubique alrededor de los 28 años con nueve meses. Esta situación obliga a las y los jóvenes a planificar con mayor cautela su salida del hogar.
En el caso de San Luis Potosí, esta tendencia se refleja en una juventud que combina estudios y trabajo o que continúa en formación académica antes de asumir responsabilidades económicas propias. Lejos de interpretarse como un rezago, este fenómeno muestra una reconfiguración en el proyecto de vida de las nuevas generaciones, quienes priorizan la preparación, la estabilidad y la construcción de mejores condiciones antes de independizarse.