El internet siempre nos regala historias de todo tipo, desde aquellas que nos sacan de nuestras casillas –porque nunca falta el gandalla que se quiere pasar de listo– hasta otras más amables que nos hacen recuperar la fe en la humanidad. Pero en esta ocasión les contaremos un híbrido entre ambos lados, pues después de quedarse sin su herramienta de trabajo, este repartidor pudo recuperarlo gracias a una alma buena.
Hace algunos días se hizo viral esta historia, la cual ocurrió en Buenos Aires, Argentina. Resulta que así como lo hace diario, este joven salió a la calle para chambear, repartiendo comida a través de una de las tantas aplicaciones que ofrecen este servicio. Todo parecía ir normal, un día mas donde tendría que salir con su bicicleta a entregar paquetes a domicilio, aunque no contaba con que los amantes de lo ajeno harían de las suyas.
Este repartidor no la pasó bien pero al final las cosas se solucionaron
De acuerdo con lo que compartió la periodista Eugenia Iermoli en su cuenta de Twitter, el repartidor se encontraba llegando a una casa ubicada entre las calles Pellegrini y Ayacucho en la capital argentina cuando las cosas se pusieron feas. Mientras esperaba a que la clienta saliera a recibir su pedido, un par de ladrones llegaron, lo sorprendieron y le quitaron lo más importante para hacer su chamba: la bicicleta.
Para su mala suerte, cuando la joven abrió la puerta de su casa los asaltantes se habían ido, dejándolo únicamente con la mochila donde guarda la comida que entrega. Al enterarse de lo que había sucedido y notar tanto el rostro desencajado como la angustia de este pobre trabajador, la clienta tuvo la excelente idea de hacer algo por él: es por eso que decidió regalarle la suya para que no se quedara sin trabajar.