A casi un mes del feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores, nuevas revelaciones surgieron en torno al caso luego de que se difundieran presuntas cartas escritas por Erika “N”, señalada como principal responsable del crimen ocurrido en abril pasado en un departamento de Polanco, en la Ciudad de México.
De acuerdo con información difundida en redes sociales y retomada por diversos medios, la mujer habría mantenido contacto constante con familiares mientras permanecía prófuga en Venezuela, país donde finalmente fue detenida tras una orden de búsqueda internacional. Los documentos filtrados indicarían que Erika “N” recibió apoyo económico de familiares cercanos para mantenerse oculta en una zona residencial de Caracas.
Las cartas, presuntamente encontradas en dispositivos electrónicos de la acusada, habrían sido redactadas y enviadas mediante fotografías desde una tableta electrónica. En varios fragmentos dirigidos a su hijo, Alejandro Sánchez, la mujer describió las condiciones en las que se encontraba tras abandonar México y aseguró que se mantenía “sin necesidades” mientras esperaba resolver su situación legal.
En algunos de los mensajes también quedaron expuestas tensiones familiares previas con Carolina Flores. En uno de los textos, Erika “N” manifestó resentimiento por haber sido expulsada del domicilio de la víctima. Asimismo, otro fragmento generó controversia al referirse al momento del ataque, donde aseguró que “el arma se disparó sola”, versión que contrasta con las investigaciones realizadas por autoridades mexicanas.
Hasta ahora, ni la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ni autoridades venezolanas han confirmado oficialmente la autenticidad de las cartas difundidas. Sin embargo, especialistas consultados sobre el caso señalaron que el envío de recursos económicos a una persona prófuga podría derivar en investigaciones por posible encubrimiento.
El feminicidio de Carolina Flores ocurrió el pasado 15 de abril y causó fuerte indignación social debido a las circunstancias del crimen y a la difusión de videos de seguridad relacionados con el caso. Erika “N” fue detenida posteriormente en Venezuela tras una ficha roja emitida por Interpol, mientras continúan los procedimientos legales para concretar su extradición a México.