El bloqueo masivo de carreteras es el último respiro de auxilio para diferentes comunidades y colonos que padecen las deficiencias del suministro de agua. Cerca de San Luis Potosí, esta semana, dos manifestaciones expusieron que la crisis hídrica es ya una problemática rebasada.
Desde las primeras horas de este viernes, una segunda obstrucción en una vía federal generó tráfico pesado en ambos carriles, esta vez en la carretera 49 rumbo a Zacatecas. Los causantes fueron habitantes de la comunidad Las Moras que bloquearon la circulación en protesta frente a problemas de drenaje y aguas negras.
Sin embargo, esta situación se suma a otro caso reciente en la carretera 57 rumbo a Querétaro. Cuando habitantes de diversas comunidades se unieron en un cierre masivo este lunes, para exigir soluciones ante el desabasto de agua.
La protesta que se extendió por casi 30 horas, dejó a un transportista sin vida y varios pasajeros particulares en situación de riesgo por las altas temperaturas. Además de numerosas pérdidas económicas por retrasos en parques industriales.
No obstante, las autoridades actuaron de forma tardía, mientras que los comuneros denunciaron con firmeza que llevaban meses sin recibir el vital líquido.
De esta manera, la toma de calles, avenidas u otras vialidades actúa último recurso de inconformidad y San Luis Potosí también es testigo de sus estragos. Según la Secretaría General de Gobierno, entre marzo y abril de este año se registraron de 3 a 4 manifestaciones por el mismo motivo.
Lo anterior, no solo involucra una deficiencia en la responsabilidad de los municipios -reiteradamente señalada en la capital, hacia el organismo Interapas-. Si no que implica una brecha socioeconómica cada vez más latente, de la que zonas rurales son las más vulnerables.
De acuerdo con estadísticas del BBVA Research, 1 de cada 3 hogares en México recibe agua de forma irregular. Así como en 2022, 2.6 millones no contaban con infraestructura de tubería adecuada.
Dicha segregación aumentó sobre todo en la zonas rurales, donde el 59.9% presentaba esta condición: aproximadente 1.55 millones de hogares. Que a su vez, se proveían de pozos y otros cuerpos de agua (4.1%), pipas (1.7%) y captadores de lluvia (0.4%).
En el estado, otros municipios como Soledad de Graciano Sánchez, Cerro de San Pedro y Villa de Pozos sufren también el esquema de tandeo, es decir que al 48.7% de las viviendas potosinas les surten agua de dos a tres veces por semana o incluso menos (dato según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, 2022).
Aunque las protestas han derivado en complicaciones para el autotransporte así como saldos lamentables, cabe señalar que la problemática del agua se trata de una crisis anunciada desde haca mucho tiempo. Y de la que las autoridades, hasta ahora, no han demostrado un resarcimiento del daño satisfactorio.