En el marco del Día Internacional de la Higiene Menstrual, que se conmemora este 28 de mayo, la responsable estatal del componente de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes en San Luis Potosí, Irma Pérez Guerrero, destacó la importancia de visibilizar los problemas de desigualdad, estigma y desinformación que aún existen en torno a la menstruación.
La especialista señaló que, pese a tratarse de un proceso biológico natural, todavía persisten mitos y tabúes que afectan principalmente a niñas y adolescentes, especialmente en comunidades donde incluso existe dificultad para acceder a productos de higiene menstrual como toallas sanitarias, tampones o copas menstruales. Añadió que muchas mujeres interrumpen actividades escolares, laborales o recreativas debido al dolor, miedo o vergüenza relacionados con su periodo menstrual.
Pérez Guerrero citó datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), los cuales indican que un 31 por ciento de niñas menores de 15 años dejan de asistir a la escuela durante su menstruación, mientras que un 33 por ciento evita ciertas actividades por temor a mancharse. Explicó que esta situación genera desigualdad y pérdida de oportunidades educativas para las adolescentes.
Asimismo, resaltó la importancia de garantizar derechos relacionados con la salud menstrual, entre ellos el acceso a atención médica, información científica confiable y productos adecuados para la higiene personal. Indicó que conocer las distintas opciones de insumos menstruales permite a niñas, adolescentes y mujeres tomar mejores decisiones sobre su bienestar y salud.
La funcionaria informó que durante el año pasado, en coordinación con la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, se capacitó a alrededor de 10 mil estudiantes en 80 planteles de primaria y secundaria, incluyendo tanto a mujeres como a hombres para fomentar la empatía y eliminar prejuicios. Además, adelantó que este año se dará continuidad a la estrategia nacional de menstruación digna mediante pláticas y entrega de kits menstruales en zonas vulnerables, principalmente en la Huasteca potosina, así como en municipios como San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez.