La calidad del agua que llega a miles de hogares potosinos volvió a colocarse bajo revisión técnica luego de que autoridades estatales realizaran una supervisión en la planta potabilizadora de la presa El Realito, infraestructura clave para el suministro en la zona metropolitana de San Luis Potosí.
Durante el recorrido, personal de la Comisión Estatal del Agua y de los Servicios de Salud, a través de la COEPRIS, verificó las condiciones sanitarias y los procesos aplicados en la planta para garantizar que el agua distribuida cumpla con parámetros oficiales de potabilidad.
La inspección incluyó la revisión de las normas NOM-230-SSA1 y NOM-179-SSA1, relacionadas con el manejo, monitoreo, muestreo y control sanitario del agua potable en redes de abastecimiento. El objetivo fue evaluar desde los procesos de potabilización hasta las condiciones de operación y vigilancia que permiten asegurar un suministro apto para consumo humano.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Pascual Martínez Sánchez, estas acciones forman parte de una estrategia preventiva enfocada en reforzar la certeza sobre la calidad del servicio, especialmente en un contexto donde el tema del agua se mantiene entre las principales preocupaciones de la población potosina.
La supervisión también contó con el acompañamiento de trabajadores y personal operativo de la planta, en un ejercicio que busca fortalecer la coordinación técnica y mantener vigilancia permanente sobre uno de los sistemas hidráulicos más importantes para la capital del estado y municipios cercanos.