A 17 años del incendio ocurrido en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, una nueva expresión artística se suma a los esfuerzos por preservar la memoria de las víctimas y mantener vigente la exigencia de justicia. Se trata de un mural conmemorativo instalado en el auditorio de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, espacio que ahora alberga una representación visual de uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente del país.
La obra recuerda a los 49 niños que perdieron la vida el 5 de junio de 2009 y a las decenas de personas que resultaron afectadas por la tragedia. A través de imágenes y símbolos, el mural busca convertirse en un punto de reflexión para las nuevas generaciones y en un recordatorio permanente de la importancia de garantizar condiciones seguras para la infancia.
Su creador, el artista gráfico Esteban Lechuga, explicó que el proyecto fue concebido no sólo como una manifestación artística, sino como una herramienta de conciencia social. Destacó que uno de los principales objetivos es contribuir a que acontecimientos como el incendio de la Guardería ABC no vuelvan a repetirse y que la sociedad mantenga viva la memoria colectiva sobre lo sucedido.
La pieza se desarrolla a lo largo de cuatro muros y está diseñada para recorrerse de manera secuencial. Cada sección presenta distintos elementos relacionados con el duelo, la búsqueda de justicia y la resistencia de las familias que desde hace años continúan exigiendo verdad y reparación. Entre las imágenes destacan figuras simbólicas que representan a los menores fallecidos y la lucha constante de padres y madres por mantener vigente su recuerdo.
La inauguración del mural coincide con las actividades conmemorativas por el decimoséptimo aniversario del incendio. Organizaciones de familiares y sobrevivientes anunciaron la realización de una marcha en Hermosillo para recordar a las víctimas y reiterar sus demandas de justicia.
La movilización partirá desde el lugar donde se ubicaba la guardería y concluirá en las escalinatas de la Universidad de Sonora, donde se llevará a cabo un pronunciamiento público y el tradicional pase de lista en memoria de quienes perdieron la vida. Con acciones como esta, las familias buscan que la tragedia permanezca en la memoria colectiva y que las lecciones derivadas de ella contribuyan a proteger a futuras generaciones.