La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó la posibilidad de utilizar a las fuerzas de seguridad para desalojar a integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que mantienen un plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, y reiteró que la vía para atender el conflicto seguirá siendo el diálogo.
Durante una gira de trabajo en Veracruz y posteriormente en declaraciones públicas, la mandataria sostuvo que su administración no recurrirá a medidas represivas para retirar a los manifestantes. Señaló que existen grupos que, a su juicio, buscan generar escenarios de confrontación con las autoridades para obtener imágenes de una eventual intervención policiaca.
Sheinbaum consideró que algunos de los incidentes registrados durante las movilizaciones recientes responden a una estrategia de provocación por parte de personas que participan en las protestas, aunque indicó que estas acciones no representan necesariamente a la totalidad del magisterio movilizado. En ese sentido, insistió en que la mayoría de las y los docentes mantienen demandas legítimas que continúan siendo atendidas mediante canales institucionales.
La titular del Ejecutivo federal respaldó también la estrategia implementada por el gobierno capitalino encabezado por Clara Brugada, basada en la instalación de vallas de protección alrededor de edificios públicos y puntos estratégicos del Centro Histórico. Según explicó, estas medidas buscan evitar enfrentamientos directos entre manifestantes y cuerpos de seguridad.
La Presidenta recordó que México ya vivió episodios de tensión relacionados con protestas magisteriales, haciendo referencia al operativo realizado en septiembre de 2013 durante el gobierno de Enrique Peña Nieto para retirar a integrantes de la CNTE que ocupaban la Plaza de la Constitución. Afirmó que su administración busca evitar escenarios similares y privilegiar la negociación.
Asimismo, señaló que las conversaciones con representantes del magisterio continúan abiertas con el propósito de analizar distintas peticiones planteadas por las secciones sindicales movilizadas. Confió en que mediante el diálogo sea posible alcanzar acuerdos que permitan atender parte de sus demandas y reducir la tensión generada por las protestas.
Respecto a la realización de actividades programadas en el Zócalo durante la Copa Mundial de Futbol de 2026, incluida la instalación de espacios para aficionados, Sheinbaum evitó anticipar escenarios y expresó su confianza en que la situación pueda resolverse en los próximos días mediante acuerdos entre las partes involucradas.
La mandataria reiteró que su gobierno mantendrá una política de apertura al diálogo y afirmó que la prioridad seguirá siendo encontrar soluciones pacíficas que permitan preservar tanto los derechos de manifestación como la estabilidad en la capital del país.