El Papa León XIV inició su primera visita oficial a España con un mensaje en favor de la paz y contra la confrontación, al señalar que el mundo atraviesa una etapa similar a la “noche oscura de San Juan de la Cruz”. En su discurso, agradeció al gobierno de Pedro Sánchez por su defensa del derecho internacional y el multilateralismo, destacando su compromiso con la solidaridad entre los pueblos.
Aclamado por miles de personas en las calles de Madrid, el pontífice incluyó en su agenda dos temas centrales: el reconocimiento y acto de contrición hacia las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia católica y la defensa de la dignidad de los migrantes. En uno de sus primeros actos públicos, se reunió en la sede de Cáritas con personas sin hogar, en su mayoría migrantes en situación de marginalidad.
León XIV, nacido en Estados Unidos y con nacionalidad peruana por su vínculo con Chiclayo, permanecerá ocho días en España con actividades en Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. La elección de las Islas Canarias responde a la crisis migratoria que afecta a miles de menores en condiciones de hacinamiento.
En su mensaje inicial, el Papa confrontó la política belicista del presidente estadounidense Donald Trump y pidió a la sociedad española abandonar narrativas divisivas para buscar la reconciliación. “No es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad”, afirmó ante 250 invitados, incluidos los Reyes de España y el cuerpo diplomático.
El pontífice también abordó directamente la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia: “No puede haber mayor contraste con la labor social de la Iglesia que el dolor causado por los casos de abuso”, señaló, en un gesto de reconocimiento hacia las víctimas.