El comandante del H. Cuerpo de Bomberos Metropolitanos, Adolfo Benavente Duque, informó que las fugas de gas se han convertido en el principal servicio atendido por la corporación, siendo los tanques portátiles de 10, 20 y 30 kilos los que más incidentes generan en la región.
Explicó que esta situación se ha incrementado a raíz de prácticas adoptadas por la población después de la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a rellenar sus cilindros con montos parciales de dinero en plantas de gas, lo que provocó que se dejara de lado el mantenimiento adecuado que realizan las empresas gaseras, aumentando así el deterioro de los tanques.
Detalló que durante el mes de marzo se registraron 178 fugas de gas, lo que derivó en el retiro de aproximadamente 85 cilindros en mal estado, muchos de los cuales no pudieron ser recuperados por las empresas distribuidoras debido a que eran propiedad de los usuarios. En lo que va del año, estimó que se han atendido entre 1,200 y 1,300 fugas de gas, convirtiéndose en el servicio más recurrente para el cuerpo de bomberos.
Benavente Duque señaló que, aunque la mayoría de los casos no derivan en situaciones graves, sí se han registrado accidentes con lesionados, con un promedio de cuatro a cinco personas afectadas al mes por este tipo de incidentes, principalmente por fugas en mal estado o instalaciones deficientes.
Finalmente, exhortó a la población a revisar constantemente sus cilindros, reemplazar aquellos que presenten fallas y verificar que las instalaciones de gas sean seguras, incluyendo el estado de las mangueras y conexiones, ya que un mantenimiento inadecuado representa un alto riesgo para la seguridad de las familias y sus bienes.