Por Kenia Hernández

Empleo estacional impulsa la migración temporal y remesas potosinas

La mayoría de estos empleos se concentra en el sector agropecuario, particularmente durante el ciclo agrícola primavera-verano.

La migración laboral hacia Estados Unidos continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias en San Luis Potosí, especialmente en municipios con una arraigada tradición migrante donde, en muchos casos, esta dinámica se ha mantenido por hasta cuatro generaciones.

Luis Enrique Hernández Segura, director general del Instituto de Migrantes y Enlace Internacional (IMEI), explicó que una parte de la disminución mensual en los registros de empleo formal reportados por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), responde al desplazamiento temporal de trabajadores potosinos hacia el territorio estadounidense, con el propósito de incorporarse en alternativas actividades productivas.

Según detalló, la mayoría de estos empleos se concentra en el sector agropecuario, particularmente durante el ciclo agrícola primavera-verano. Una vez concluida esta temporada, los trabajadores regresan a sus comunidades de origen y se reincorporan a actividades económicas locales.

Asimismo, explicó, se trata de un fenómeno recurrente y estacional que cada año moviliza a miles de connacionales en busca de oportunidades laborales en Estados Unidos.

Dicha movilidad, destacó, contribuye de manera significativa al flujo de remesas que reciben las familias potosinas.

Durante el primer trimestre del 2026, San Luis Potosí captó cerca de 500 millones de dólares en remesas, lo que representó un incremento aproximado del 10 por ciento respecto al mismo periodo del 2025. Recursos que, a su vez, se han convertido en el sostén económico de numerosas localidades.

De mantenerse la tendencia actual, Hernández Segura estimó que, al finalizar este año, el estado podría superar los 2 mil 200 millones de dólares en remesas, manteniéndose en niveles similares a los observados en los años recientes.

Asimismo, recordó que la región Centro-Bajío del país ha sido históricamente una importante proveedora de mano de obra para Estados Unidos, una característica que continúa marcando la dinámica económica y social de miles de familias mexicanas.