Por Pepe Alemán

Pretende congreso incorporar la bioculturalidad al marco normativo ambiental

También facultaría al titular del Ejecutivo del Estado para expedir declaratorias, el establecimiento de santuarios naturales bioculturales estatales. 

A la Comisión de Ecología y Medio Ambiente del Congreso del Estado fue enviada iniciativa para incorporar el término biocultural y con ello fortalecer la preservación de los ecosistemas a la par de la cultura y los conocimientos tradicionales.

La propuesta del diputado Luis Emilio Rosas Montiel busca reformar y adicionar en la Ley Ambiental del Estado de San Luis Potosí el concepto que aglutina los espacios territoriales donde la diversidad biológica y la naturaleza se encuentran estrechamente vinculados con el patrimonio cultural material e inmaterial de una o varias comunidades, y cuya interacción mantiene viva su cultura, prácticas comunitarias, lenguas, conocimientos tradicionales y memoria histórica. También facultaría al titular del Ejecutivo del Estado para expedir declaratorias, el establecimiento de santuarios naturales bioculturales estatales. 

En su exposición de motivos, el diputado señala que desde septiembre del 2024 se incorporó el término biocultural en los artículos 2 y 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, lo que implicó la obligación de todos y de todas de comenzar a observar la protección integral de humanidad y naturaleza, pues el término hace referencia al reconocimiento de la existencia de un ecosistema que se construye a partir de la interacción humana.  

Añade que dado que el concepto de bioculturalidad refiere una conexión indisoluble entre la diversidad cultural, las áreas naturales, la diversidad biológica e incluso el conocimiento tradicional, la atención y protección de estos sitios no se logra con sólo declarar un área natural protegida pues el patrimonio biocultural no son sólo ecosistemas y biodiversidad, sino también lenguas, prácticas agrícolas y culinarias, herbolarias, formas de organización comunitaria, cosmovisión, conocimientos tradicionales y la relación espiritual y cultural que determinadas comunidades guardan con el territorio donde se asientan. 

De igual forma establece que tampoco basta con declarar patrimonio cultural, porque la zona también implica la preservación y el desarrollo de la fauna, la flora y la contención de los procesos agrícolas, generando equilibrios entre las sinergias, por lo que resulta necesario establecer mecanismos de coordinación que permitan garantizar la preservación de los sitios sagrados desde los tres niveles de gobierno.