La emblemática glorieta Morales en la Avenida Carranza volvió a amanecer entre latas de aluminio, plásticos y papeles que reviven las celebraciones ocurridas durante la noche anterior, tras la victoria de México contra Ecuador.
A pesar de que la imagen resulta poco agradable para el paisaje urbano, donde unos ven descuido, otros aprovechan una oportunidad para sacar unos pesitos.
Los recolectores de residuos salieron muy temprano este miércoles para ejecutar su oficio y juntar hasta 15 toneladas de basura de aluminio que luego revenderán por kilo en centros de acopio, gracias a la euforia que generó el resultado invicto de la selección mexicana en su cuarto partido.
En México, los sitios de compra por esta unidad de medida comercializan el aluminio hasta en 25 pesos por kilogramo y el vidrio entre tres a cuatro pesos.
Según el titular de la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos de San Luis Potosí, Jaime Mendieta Rivera hasta el corte del miércoles 24 de junio, las conglomeraciones por el mundial arrojaron 40 toneladas de residuos, cifra que calculó, podría aumentar conforme avancen los encuentros del equipo tricolor.
En esta ocasión la regla no fue una excepción, con las primeras horas del sol quedaron expuestas grandes pilas de material reciclable sobre todo en la bahía frente al Hospital Central y el Parque Morales, hasta el paso del deprimido que los limpiadores informales juntaban en al menos 30 bolsas y costales.