Por Redacción Contra Réplica

Potosinos reciben el agua a través de pipas

El Interapas ha gastado millones en la contratación de pipas.

En San Luis Potosí, miles de familias dependen actualmente del suministro de agua mediante pipas ante las deficiencias que persisten en la red hidráulica y la creciente presión sobre el sistema de distribución. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), un total de 71 mil 323 viviendas reciben el servicio de agua a través de camiones cisterna, situación que refleja la magnitud de la problemática hídrica que enfrenta la entidad, particularmente en la zona metropolitana.

Según los resultados del Censo Nacional de Gobiernos Municipales, de ese total, 47 mil 868 viviendas se concentran en la capital potosina y en el municipio de Soledad de Graciano Sánchez, donde el abastecimiento mediante pipas se ha convertido en una práctica cotidiana para miles de hogares que no cuentan con un suministro regular por tubería.
El informe detalla que existen diversas causas que obligan a recurrir al reparto de agua mediante pipas. La principal corresponde a desperfectos en la red hidráulica, situación que afecta a 50 mil 152 usuarios. A ello se suman 520 viviendas afectadas por daños relacionados con desastres naturales y 11 mil 510 hogares que reciben agua por pipas debido a problemas estacionales de disponibilidad del recurso.

Asimismo, el Inegi reportó que 8 mil 97 usuarios carecen de acceso a la red de agua potable debido a que habitan en asentamientos irregulares que todavía no cuentan con cobertura formal del servicio. Otra categoría contabiliza mil 44 viviendas cuyos habitantes no especificaron las razones por las cuales no reciben agua mediante tomas domésticas convencionales.

La problemática ha evidenciado también la creciente dependencia de las autoridades hacia mecanismos emergentes de distribución. En los últimos 16 meses, Interapas ha destinado más de 106 millones de pesos para la contratación de servicios de abastecimiento mediante pipas, recurso utilizado para atender la demanda en colonias y sectores donde el suministro por red resulta insuficiente o intermitente.

Especialistas y ciudadanos han señalado que el uso permanente de pipas ya no representa únicamente una solución temporal ante contingencias, sino una evidencia de las limitaciones estructurales que enfrenta el sistema hidráulico en la zona metropolitana. Para muchas familias, esperar el paso de una pipa se ha convertido en parte de la rutina diaria, especialmente durante temporadas de altas temperaturas o baja presión en la red.

Mientras tanto, habitantes de distintas colonias continúan solicitando soluciones de fondo que permitan garantizar un acceso constante, digno y eficiente al agua potable. Organizaciones ciudadanas han insistido en la necesidad de modernizar la infraestructura hidráulica, reducir fugas, ampliar la cobertura hacia asentamientos irregulares y fortalecer la planeación del abastecimiento, advirtiendo que la crisis del agua podría agravarse en los próximos años si no se realizan inversiones y acciones permanentes.