El Gobierno de Venezuela reinició las actividades escolares en gran parte del territorio nacional luego de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, aunque mantuvo suspendidas las clases en las regiones que presentan mayores afectaciones. La decisión busca restablecer gradualmente el sistema educativo sin comprometer la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.
Las autoridades educativas informaron que el regreso a las aulas fue autorizado en 18 de los 24 estados del país, mientras continúan las inspecciones técnicas en municipios de Aragua, Carabobo, Falcón, Miranda, Caracas y La Guaira, donde los daños en infraestructura obligan a mantener las restricciones. El balance oficial del desastre reporta miles de personas fallecidas, heridas y desplazadas, además de severas afectaciones en viviendas y edificios públicos.
Organizaciones del sector educativo solicitaron que la reapertura de las escuelas se realice únicamente después de comprobar que los inmuebles cumplen con las condiciones necesarias para operar con seguridad. Asimismo, insistieron en que la atención a la comunidad escolar debe incluir apoyo psicológico y acompañamiento emocional para los estudiantes que enfrentaron las consecuencias de los sismos.
Mientras avanzan las tareas de rescate y reconstrucción, el Gobierno mantiene habilitados albergues temporales para las familias que perdieron sus hogares y continúa la evaluación de cientos de edificaciones dañadas. El doble terremoto ya es considerado el evento sísmico más letal registrado en Venezuela en las últimas décadas, por lo que las autoridades prevén que el proceso de recuperación de la infraestructura y de los servicios públicos se extenderá durante los próximos meses.