Un incendio de gran magnitud mantiene en alerta a las autoridades francesas tras consumir cerca de mil hectáreas del emblemático bosque de Fontainebleau, ubicado a unos 60 kilómetros al sureste de París. El fuego, que comenzó el domingo en medio de una intensa ola de calor, ha obligado al despliegue de uno de los operativos más importantes registrados en la región para contener el avance de las llamas.
De acuerdo con las autoridades, alrededor de 800 bomberos trabajan de manera ininterrumpida en las labores de control y extinción del incendio, apoyados por un importante dispositivo aéreo integrado por hidroaviones Canadair, aeronaves Dash con retardante y helicópteros especializados en el combate al fuego.
Por primera vez, los hidroaviones Canadair fueron utilizados para atender una emergencia forestal en la región de París, abasteciéndose de agua en el río Sena para realizar descargas sobre las zonas más afectadas del bosque, considerado uno de los principales pulmones verdes de la capital francesa y uno de los destinos naturales más visitados del país, con alrededor de 15 millones de visitantes al año.
Las condiciones climáticas han complicado las labores de los equipos de emergencia. Las altas temperaturas, la vegetación compuesta por coníferas y helechos altamente inflamables, así como los fuertes vientos, favorecieron la rápida propagación del fuego e incluso originaron nuevos focos cerca de la localidad de Fontainebleau.
Ante el riesgo para la población, varias familias fueron evacuadas de manera preventiva y las autoridades restringieron el acceso a todo el macizo forestal, además de prohibir temporalmente las actividades agrícolas en la zona.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que las investigaciones apuntan a un posible incendio provocado, luego de detectarse una decena de puntos de inicio del fuego en un perímetro reducido. Como parte de las indagatorias, dos personas fueron detenidas.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron aseguró que el Gobierno francés ha movilizado todos los recursos disponibles para enfrentar la emergencia y proteger tanto a la población como al patrimonio natural del país.
Francia atraviesa actualmente su tercera ola de calor del año, fenómeno que ha favorecido múltiples incendios forestales en distintas regiones. Según cifras oficiales, durante 2026 ya se han consumido más de 32 mil hectáreas, una superficie superior a la registrada en toda la temporada de incendios de 2025.