El costo de la canasta mínima necesaria para superar la pobreza por ingresos registró una disminución durante junio de 2026 en comparación con mayo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Pese a este descenso mensual, el monto que requieren las familias para cubrir sus necesidades básicas continúa siendo superior al registrado hace un año.
En las zonas urbanas, una persona necesitó 4 mil 888.22 pesos mensuales para adquirir alimentos, bienes y servicios indispensables, mientras que en las áreas rurales el monto fue de 3 mil 503.97 pesos. Esto significa que un hogar urbano integrado por cuatro personas requiere ingresos cercanos a los 19 mil 523 pesos al mes para mantenerse por encima de la línea de pobreza por ingresos.
El Inegi también informó que el valor de la canasta alimentaria mostró una moderación en su ritmo de crecimiento anual, favorecida por la reducción en los precios de diversos productos agrícolas. Entre los alimentos que registraron variaciones destacaron el jitomate, el chile y el huevo, cuyos cambios continúan influyendo de manera importante en el gasto de las familias mexicanas.
Especialistas atribuyen esta tendencia a una desaceleración de la inflación en alimentos, impulsada por mejores condiciones en la producción agrícola y una menor presión sobre algunos productos del campo. Este comportamiento permitió que las líneas de pobreza extrema por ingresos registraran su segundo descenso mensual consecutivo tanto en zonas rurales como urbanas.
Aunque la reducción representa un alivio para los consumidores en el corto plazo, los indicadores muestran que el costo de vida permanece por encima de los niveles de 2025. Analistas prevén que, si la inflación mantiene una trayectoria descendente durante el resto del año, el incremento en el precio de la canasta básica podría estabilizarse gradualmente, ofreciendo un respiro a la economía de los hogares mexicanos.