El vicepresidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), Neil Selene Castro Ortega, hizo un llamado a la ciudadanía a tomar precauciones antes de adquirir un inmueble, con el fin de prevenir fraudes relacionados con la compraventa de viviendas. Señaló que una de las principales recomendaciones es buscar asesoría de profesionales inmobiliarios certificados y registrados ante las autoridades estatales.
Explicó que la AMPI cuenta con cerca de 100 asociados especializados en el sector inmobiliario, quienes pueden orientar a los compradores durante todo el proceso de adquisición. Asimismo, recomendó verificar que el asesor inmobiliario cuente con el Registro Estatal de Agentes Inmobiliarios, licencia otorgada por la Secretaría de Desarrollo Económico, además de certificaciones y capacitación que respalden su actividad profesional.
Castro Ortega señaló que, antes de concretar una compra, es indispensable revisar en el Registro Público de la Propiedad que el inmueble no tenga gravámenes y confirmar que la persona que lo vende sea quien aparece legalmente como propietaria. También indicó que es importante verificar que las escrituras estén debidamente registradas y, en caso de existir varios propietarios, asegurarse de que todos estén de acuerdo con la operación.
Respecto a los casos en que un mismo inmueble es vendido a varias personas, el vicepresidente de la AMPI reconoció que, una vez consumado el fraude, la principal vía para los afectados es presentar una denuncia ante las autoridades competentes. No obstante, advirtió que la recuperación del dinero suele ser un proceso complicado, por lo que insistió en que la mejor estrategia es prevenir este tipo de situaciones mediante una revisión legal previa y el acompañamiento de especialistas.
En relación con las ofertas de remates inmobiliarios, Castro Ortega aclaró que no necesariamente son operaciones inseguras, pero advirtió que los compradores deben conocer con precisión qué están adquiriendo, ya que en muchos casos lo que se comercializa es un procedimiento judicial y no la propiedad de manera inmediata. Por ello, recomendó investigar el origen del remate, verificar que la operación sea legítima y confirmar que el inmueble realmente exista y no haya sido ofrecido previamente a otras personas.