La insuficiente infraestructura para el manejo de residuos sólidos continúa siendo uno de los principales desafíos ambientales en San Luis Potosí, donde la mayoría de los municipios aún no cuenta con rellenos sanitarios que cumplan con la normatividad, situación que favorece la proliferación de tiraderos clandestinos y aumenta el riesgo de contaminación.
La titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam), Sonia Mendoza Díaz, señaló que gran parte de los ayuntamientos deposita sus residuos en sitios que no reúnen las condiciones necesarias para una disposición final adecuada y, en muchos casos, se trata de tiraderos irregulares.
De acuerdo con la funcionaria, hasta enero de 2025 únicamente los municipios de San Luis Potosí y Matehuala operaban rellenos sanitarios en regla, mientras que el resto enfrenta un rezago importante en materia de infraestructura ambiental.
Dicha problemática no solo afecta el manejo de los residuos domésticos, sino que representa una amenaza para el suelo, los cuerpos de agua y la calidad del aire, debido a la disposición inadecuada de los desechos.
En paralelo, la dependencia señaló que mantiene vigilancia sobre el sector industrial con hasta 350 inspecciones periódicas para evitar prácticas similares. Estas revisiones han derivado en sanciones e incluso en la clausura de establecimientos que incumplen con la normativa.
Mendoza Díaz recordó que las empresas están obligadas a acreditar el destino final de sus residuos mediante un registro de disposición autorizado, por lo que el depósito en tiraderos clandestinos constituye una falta.
Finalmente, hizo un llamado a las administraciones municipales para fortalecer las acciones de vigilancia, clausurar los sitios de disposición ilegal y sancionar a quienes promuevan el acopio de basura, escombro, chatarra y otros materiales que representen un riesgo para el equilibrio ambiental y la salud de la población.