Lo que el Ayuntamiento de San Luis Potosí defendió durante varios días como una intervención técnicamente sustentada terminó siendo retirado. El polémico tope instalado sobre avenida Chapultepec, a la altura del acceso al parque Tangamanga I, fue demolido luego de la presión ejercida por ciudadanos, automovilistas, colectivos y medios de comunicación que cuestionaron desde el inicio su planeación y los riesgos que representaba para la circulación.
La decisión contrasta con la postura que previamente sostuvieron autoridades municipales. Funcionarios del Ayuntamiento, entre ellos la regidora Margarita Hernández Fiscal y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, aseguraron públicamente que la obra respondía a estudios de ingeniería vial y descartaron que se tratara de una medida improvisada. Sin embargo, el retiro de la estructura abrió nuevos cuestionamientos sobre los criterios técnicos que respaldaron su instalación y las razones que llevaron a su rápida eliminación.
Durante los pocos días que permaneció en funcionamiento, el reductor de velocidad fue señalado por provocar daños a vehículos, congestionamientos y complicaciones para los automovilistas. Además, en la zona se registró un accidente múltiple que intensificó las críticas hacia una intervención que, para numerosos ciudadanos, nunca contó con la señalización ni las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad vial.
La demolición del tope también alimentó el debate sobre la forma en que el Ayuntamiento ejecuta proyectos de movilidad urbana. Diversos sectores cuestionaron que una obra presentada como parte de una estrategia de seguridad vial tuviera que ser retirada en cuestión de días, lo que consideran un reflejo de decisiones que carecen de consenso ciudadano y de una adecuada evaluación técnica antes de su implementación.
Más allá del retiro de la estructura, el episodio deja una interrogante para la administración encabezada por Enrique Galindo Ceballos: si la intervención cumplía con los estudios y la planeación anunciados por el propio gobierno municipal, ¿por qué fue necesario eliminarla tan pronto? Para muchos capitalinos, la rectificación representa una respuesta tardía a un problema que pudo evitarse con una mejor planeación, mayor diálogo con la ciudadanía y una evaluación más rigurosa antes de intervenir una de las avenidas con mayor flujo vehicular de la ciudad.