Por Redacción Contra Réplica

Cuba niega vínculos con red de tráfico de personas y rechaza señalamientos contra nieto de Raúl Castro

El canciller Bruno Rodríguez calificó de falsas las acusaciones difundidas por The New York Times y aseguró que el gobierno cubano no participa en operaciones de tráfico de migrantes en México o Centroamérica.

El gobierno de Cuba rechazó las acusaciones publicadas por The New York Times que relacionan a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, con una presunta red dedicada al tráfico de personas con operaciones en México.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó el contenido del reportaje como una “fabricación calumniosa” y sostuvo que las autoridades de la isla no tienen participación en actividades relacionadas con el contrabando de migrantes en territorio mexicano ni en otros puntos de Centroamérica.

El señalamiento surgió a partir de información contenida en documentos judiciales estadounidenses citados por el diario, en los que se menciona a Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, como una persona que presuntamente habría facilitado operaciones ilegales y recibido artículos de lujo como parte de posibles sobornos.

No obstante, el propio medio estadounidense precisó que Rodríguez Castro no ha sido acusado formalmente por esos hechos y que tampoco existe confirmación sobre si actualmente es objeto de alguna investigación.

Ante la publicación, el canciller cubano recordó que el gobierno de Cuba habría advertido entre 2022 y 2024 a autoridades estadounidenses sobre la existencia de redes dedicadas al tráfico de migrantes, particularmente aquellas con actividades vinculadas con Florida.

Según Rodríguez, estas advertencias fueron realizadas durante encuentros bilaterales entre ambos países, aunque afirmó que no recibieron una respuesta oficial por parte de Washington.

El caso también remite a una organización identificada como la “Mafia cubana de Quintana Roo”, estructura que fue desarticulada en 2020 después de una investigación encabezada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Como resultado de ese proceso judicial, 21 personas fueron condenadas a penas de varias décadas de prisión por su participación en actividades relacionadas con el tráfico de migrantes.

Rodríguez Castro, de 42 años, ha adquirido mayor relevancia en los últimos meses debido a su participación como interlocutor en contactos con funcionarios estadounidenses, pese a no desempeñar oficialmente un cargo dentro del gobierno cubano.

Su creciente presencia en estos acercamientos ha generado cuestionamientos y debate político en Cuba, particularmente por la cercanía que mantiene con sectores vinculados al poder de la isla.