Al menos 157 personas han perdido la vida y más de 500 permanecen desaparecidas tras las severas inundaciones registradas en Nepal, provocadas por el crecimiento repentino del río Bhotekoshi, en el distrito montañoso de Rasuwa, al norte del país y próximo a la frontera con China.
De acuerdo con las autoridades nepalíes, los fallecidos han sido localizados en siete distritos. Chitwan concentra el mayor número de víctimas, con 64 cuerpos recuperados hasta el momento. Las condiciones en las zonas afectadas han complicado las labores de rescate debido a los daños en caminos y sistemas de comunicación.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce se encuentran integrantes de las fuerzas de seguridad, trabajadores de instalaciones hidroeléctricas y personal de Aduanas e Inmigración. En Rasuwa también se reportó la desaparición de 44 elementos del Ejército, además de policías y agentes de seguridad.
Los servicios de emergencia mantienen desplegados equipos terrestres y helicópteros para localizar a las personas atrapadas o incomunicadas. Hasta ahora, unas 250 personas han sido rescatadas, mientras que 57 heridos reciben atención médica en distintos hospitales del país.
El desastre también ocasionó importantes afectaciones en comunidades cercanas al cauce del río, donde viviendas, mercados y otras instalaciones quedaron dañadas por la fuerza del agua. La emergencia incluso alcanzó zonas del territorio chino ubicadas al otro lado de la frontera.
Las autoridades atribuyen inicialmente el fenómeno a un deslizamiento de tierra que habría bloqueado el cauce de un río en Tíbet y posteriormente provocado la crecida del Bhotekoshi. Ante el riesgo de nuevos desbordamientos, se pidió a los habitantes de las zonas cercanas al río Trishuli trasladarse a lugares seguros.
La emergencia también mantiene desaparecidos a 384 turistas que viajaban hacia el monte Kailash. De ellos, 291 son extranjeros y 93 nepalíes. El Gobierno informó que ha movilizado todos sus recursos para intensificar las tareas de rescate, atención médica y apoyo a las comunidades afectadas.
Organismos internacionales, incluida la Federación Internacional de la Cruz Roja, anunciaron recursos para apoyar las labores humanitarias, especialmente en las localidades que permanecen aisladas.