Por Redacción Contra Réplica

Anak Krakatau despierta con potente erupción y eleva columna de ceniza hasta 14 kilómetros

La actividad explosiva del volcán en Indonesia generó una extensa nube de ceniza y mantiene bajo vigilancia la posibilidad de cambios en el nivel del mar que podrían provocar un tsunami local.

El volcán Anak Krakatau, localizado en el estrecho de Sonda, Indonesia, registró una intensa erupción que elevó una columna de ceniza hasta aproximadamente 14 kilómetros sobre el nivel del mar, en un episodio que las autoridades describen como una fase de actividad eruptiva especialmente fuerte.

El fenómeno comenzó alrededor de las 23:07 horas, tiempo local, y fue identificado y confirmado mediante imágenes obtenidas por el satélite Himawari-9. Además de la enorme columna de material volcánico, la erupción dejó una huella eruptiva estimada en unos 72 kilómetros de diámetro.

La intensidad de la explosión también fue perceptible a una considerable distancia. De acuerdo con los reportes, los estruendos generados por la actividad volcánica pudieron escucharse hasta 150 kilómetros del cráter, mientras los organismos encargados de la vigilancia mantienen un seguimiento constante de la evolución del fenómeno.

Uno de los principales motivos de preocupación se relaciona con la ubicación del volcán, situado en una zona marítima. Los especialistas monitorean posibles modificaciones en el nivel del océano y cualquier señal de inestabilidad que pudiera ocasionar el desprendimiento o colapso de material volcánico hacia el mar.

Este escenario es especialmente sensible debido al antecedente registrado en diciembre de 2018, cuando un colapso parcial de Anak Krakatau provocó un tsunami en las costas del estrecho de Sonda. El desastre dejó 439 personas fallecidas, más de 7 mil 200 heridas y 15 desaparecidas.

Ante la nueva actividad, las autoridades indonesias mantienen activos los sistemas de vigilancia sísmica, visual y satelital para detectar cualquier cambio en el comportamiento del volcán.

El monitoreo permitirá establecer si el episodio explosivo pierde intensidad durante las próximas horas o si, por el contrario, se presentan nuevas erupciones de magnitud considerable.

Las autoridades mantienen especial atención sobre las condiciones marítimas y la estabilidad de la estructura volcánica, debido al potencial impacto que un nuevo colapso podría generar en las comunidades cercanas al estrecho de Sonda.