San Luis Potosí fue reconocido por mantener nueve años consecutivos sin transmisión autóctona de paludismo, luego de acreditar ante autoridades sanitarias el cumplimiento de las medidas de vigilancia epidemiológica, prevención, diagnóstico y control vectorial necesarias para conservar este resultado.
La certificación fue entregada durante una reunión del Consejo Nacional de Salud para el Bienestar (Conasabi), donde se reconoció el trabajo realizado en la entidad para evitar la transmisión local de esta enfermedad y mantener una vigilancia constante ante posibles casos.
La titular de la Secretaría de Salud, Leticia Gómez Ordaz, destacó que la estrategia sanitaria se mantiene de manera permanente con el objetivo de proteger a la población y detectar oportunamente cualquier situación que pudiera representar un riesgo para la salud pública.
Como parte del proceso de evaluación, durante agosto un grupo técnico de los Servicios de Salud de Nuevo León realizó en San Luis Potosí la Verificación Subnacional de la Ausencia de Transmisión Autóctona del Paludismo.
La revisión permitió comprobar las condiciones epidemiológicas y las acciones implementadas por las autoridades sanitarias, lo que derivó en la certificación obtenida por la entidad.
Aunque San Luis Potosí suma casi una década sin transmisión local, las autoridades señalaron que las labores de prevención continuarán para mantener este indicador. Entre las acciones contempladas se encuentra la búsqueda intencionada de casos, la realización de diagnósticos oportunos y el seguimiento epidemiológico.
También se mantendrán las actividades de control vectorial y los recorridos de brigadas en campo, particularmente en zonas donde las condiciones ambientales puedan favorecer la presencia del mosquito transmisor.
La Secretaría de Salud destacó que la vigilancia permanente es fundamental para evitar la reaparición de la transmisión autóctona y responder de manera inmediata ante cualquier caso que pudiera ser detectado.
Con la certificación, San Luis Potosí refrenda los resultados de las acciones preventivas desarrolladas durante los últimos años y establece el compromiso de mantener las estrategias de vigilancia y control para preservar la ausencia de transmisión local de paludismo.