Julio César Chávez asegura que la etapa más complicada de su vida ya no ocurre sobre un cuadrilátero, sino lejos de él. A sus 64 años, el excampeón mundial reconoce que su principal desafío consiste en mantenerse firme frente a los problemas familiares, las consecuencias de sus adicciones y los cuestionamientos que han surgido alrededor de su hijo Julio César Chávez Jr.
El llamado “Gran Campeón Mexicano” habló sobre este momento personal durante la promoción de Chávez vs. Chávez, la serie documental que llegará a ViX el próximo 11 de septiembre. La producción recorre distintas etapas de su trayectoria y muestra tanto los momentos que lo convirtieron en una leyenda del boxeo mexicano como los episodios más difíciles de su vida.
Uno de los temas que abordó con mayor firmeza fue la situación legal de su hijo mayor. Chávez rechazó los señalamientos que relacionan a Julio César Chávez Jr. con organizaciones criminales y sostuvo que confía en su inocencia. Para el exboxeador, las acusaciones no deben borrar la carrera deportiva de su familia ni convertir a su hijo en un culpable antes de que exista una resolución definitiva.
La defensa de su hijo ocurre mientras Chávez también reconoce que su propia historia familiar ha estado marcada por momentos complicados. El expugilista lamentó que sus hijos hayan heredado algunas de las dificultades que él enfrentó, particularmente el consumo de drogas y alcohol, experiencias que terminaron afectando su vida personal y su trayectoria deportiva.
Precisamente esa parte de su pasado ocupa un lugar central en Chávez vs. Chávez. La serie, dirigida por Diego Enrique Osorno, está integrada por cinco episodios y fue construida a partir de conversaciones íntimas con el excampeón, además de material de archivo que permite reconstruir sus años de gloria, sus excesos y el proceso de recuperación que emprendió posteriormente.
Chávez reconoce que volver a observar imágenes de aquella época no ha sido sencillo. Algunas escenas le han permitido recordar el enorme cariño que recibió de los aficionados, pero también momentos que preferiría dejar atrás. El documental muestra así una faceta distinta del deportista que durante años fue considerado uno de los máximos ídolos del boxeo mexicano.
Entre los capítulos que forman parte de la producción aparecen sus grandes triunfos, el ascenso que lo llevó a conquistar títulos mundiales y algunas de las noches más memorables de su carrera, incluida aquella histórica función en el Estadio Azteca ante Greg Haugen, que reunió a más de 130 mil espectadores.
Más allá de recuperar sus récords y victorias, Chávez espera que la serie tenga un propósito diferente: advertir a las nuevas generaciones sobre las consecuencias de las adicciones. El exboxeador considera que su historia puede servir como una oportunidad para mostrar que incluso después de alcanzar la fama, el dinero y el reconocimiento, una persona puede perder el control de su propia vida.
Con su carrera ya convertida en parte de la historia del deporte mexicano, Chávez asegura que actualmente prefiere concentrarse en el presente. Su prioridad, afirma, es mantenerse saludable, acompañar a sus hijos y aprovechar una etapa de su vida en la que puede contar personalmente su historia, con sus triunfos, errores y el largo proceso que lo llevó a reconstruirse.