Por Redacción Contra Réplica

Lee Chang-dong regresa a Venecia con “Possible Love”, una historia sobre desempleo, desigualdad y ambición

Ocho años después de “Burning”, el director surcoreano presenta en competencia una película que explora los efectos de los despidos masivos y las diferencias sociales a través del encuentro entre dos familias.

El cineasta surcoreano Lee Chang-dong regresó a la competencia del Festival de Venecia con “Possible Love”, su primera película en ocho años y una obra en la que combina drama familiar, crítica social y una reflexión sobre el valor que las personas otorgan al trabajo.

La historia reúne a dos parejas que viven realidades completamente distintas. Por un lado está una familia con dificultades económicas, cuyo principal proveedor perdió su empleo y enfrenta problemas para adaptarse a su nueva situación. En contraste, otra pareja pertenece a una clase social privilegiada y está integrada por una documentalista y su esposo, un hombre con una considerable fortuna.

El encuentro entre ambos mundos surge cuando la realizadora decide documentar la vida de personas afectadas por el desempleo. A partir de ese acercamiento, las diferencias económicas, sociales y personales entre las dos parejas comienzan a hacerse evidentes.

Lee Chang-dong explicó en Venecia que la idea de abordar el desempleo surgió años atrás, después de conocer el impacto de una reestructuración empresarial en Corea del Sur, donde trabajadores despedidos realizaron protestas que fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad.

Para el director, el problema va más allá de perder un salario. Considera que la desaparición de empleos también afecta la manera en que las personas construyen su identidad y se relacionan con su propia existencia.

La cinta también incorpora una referencia a “Decálogo”, del reconocido cineasta polaco Krzysztof Kieslowski. El proyecto surgió a partir del mandamiento “No codiciarás”, concepto que Lee relacionó con las desigualdades presentes en una sociedad capitalista.

“Possible Love” enfrentó dificultades para conseguir financiamiento debido a la crisis que atraviesa la industria cinematográfica surcoreana. Finalmente, Netflix respaldó la producción y, de acuerdo con el director, le permitió conservar plena libertad creativa.

Lee Chang-dong, de 72 años, cuenta con una trayectoria reconocida internacionalmente. Entre sus trabajos destacan “Poesía” y “Secret Sunshine”, ambas premiadas en el Festival de Cannes.