Por Redacción Contra Réplica

Ébola mantiene en alerta a República Democrática del Congo por nuevos focos

La OMS advierte que la transmisión del virus de Bundibugyo continúa activa en varias provincias, mientras aumentan las muertes ocurridas fuera de los centros médicos.

La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa representando un riesgo sanitario elevado, con 3 mil 226 fallecimientos y 6 mil 686 casos acumulados, mientras las autoridades enfrentan nuevos focos de transmisión en distintas regiones del país.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que la situación presenta comportamientos distintos según la zona. Aunque algunos territorios muestran señales de mejoría, otros registran contagios persistentes y una expansión geográfica que dificulta las labores de vigilancia y atención.

El brote afecta a seis provincias que, en conjunto, abarcan alrededor de 630 mil kilómetros cuadrados. La amplitud territorial ha incrementado las dificultades para realizar pruebas de laboratorio, localizar contactos de personas infectadas y mantener una respuesta sanitaria coordinada, especialmente en regiones con problemas de seguridad y movilidad.

Como parte de la estrategia para contener la enfermedad, comenzó la vacunación de trabajadores sanitarios y personal de primera respuesta. Hasta el 6 de septiembre, más de 2 mil personas habían recibido dosis de Ervebo en diferentes zonas de Tshopo, Bas-Uélé e Ituri.

Sin embargo, la OMS aclaró que la eficacia de esta vacuna frente al virus de Bundibugyo todavía no está comprobada y que su aplicación se realiza exclusivamente dentro de protocolos de investigación clínica. Paralelamente, otras dos vacunas continúan en etapas iniciales de desarrollo.

Uno de los principales motivos de preocupación es el incremento de las muertes registradas dentro de las comunidades. Según el organismo internacional, estas representaron 75 por ciento de los fallecimientos confirmados durante la última semana, una situación relacionada con dificultades para acceder a servicios médicos, retrasos en la detección y desconfianza entre la población.

Mientras tanto, Uganda declaró el fin de su brote el pasado 26 de agosto, después de registrar 20 casos confirmados. La OMS mantiene el riesgo de propagación en nivel alto para los países vecinos de la RDC y bajo para el resto de África y el escenario global.