Milton Ramos Guardiola, responsable del Programa Estatal de Prevención del Suicidio de los Servicios de Salud de San Luis Potosí, destacó la importancia de fortalecer la prevención y detección oportuna de conductas suicidas, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre. Explicó que durante septiembre se desarrollarán acciones de sensibilización, capacitación y prevención desde las oficinas centrales y las siete jurisdicciones sanitarias del estado.
Señaló que el lema de este año, “Cambiando la narrativa”, busca promover una conversación abierta sobre el suicidio, no desde una perspectiva caótica o perturbadora, sino como un problema de salud pública que requiere atención. Como parte de las actividades, el 11 de septiembre se realizará una carrera atlética y torneos deportivos en Matlapa, mientras que el 19 de septiembre, a las 8:00 de la mañana, se llevará a cabo el “Festival por la Vida” en el Parque Tangamanga I, en coordinación con el Tecnológico de Monterrey, con actividades deportivas, culturales, recreativas y de convivencia familiar.
Ramos Guardiola explicó que los adolescentes y adultos jóvenes representan grupos de atención prioritaria, pues los intentos de suicidio se presentan con mayor frecuencia entre los 15 y 18 años, mientras que el mayor número de suicidios en San Luis Potosí se concentra entre los 20 y 24 años. Por ello, llamó a madres, padres, docentes, amigos y familiares a identificar cambios de conducta, como tristeza persistente, irritabilidad, aislamiento, abandono de actividades, rechazo a acudir a la escuela o expresiones relacionadas con la falta de sentido de vida. También advirtió sobre señales no verbales, como regalar pertenencias, despedirse de personas cercanas, dejar de comer, incrementar el consumo de sustancias o presentar conductas de riesgo.
El funcionario subrayó que existen múltiples factores asociados al riesgo suicida, entre ellos trastornos mentales como depresión y ansiedad, consumo de alcohol y otras sustancias, duelos, acoso escolar y dificultades económicas. Enfatizó que frases como “soy un estorbo”, “ya no quiero vivir” o “ya no le encuentro sentido a la vida” no deben minimizarse, sino considerarse señales que requieren evaluación y atención especializada. En caso de detectar un riesgo elevado, especialmente cuando una persona manifiesta tener un plan para quitarse la vida, recomendó mantener vigilancia constante, retirar objetos con los que pudiera hacerse daño, evitar juzgar o regañar y canalizarla de inmediato a servicios especializados de salud mental.
Finalmente, Ramos Guardiola recordó que la prevención debe mantenerse durante todo el año y no limitarse a septiembre. Destacó que los Servicios de Salud cuentan con personal capacitado para brindar atención profesional y humana, además de que la Línea de la Vida ofrece orientación psicológica en temas de salud mental, adicciones y riesgo suicida. Hizo un llamado a quienes atraviesen una situación complicada a pedir ayuda y a familiares y amigos a acompañar sin juzgar, al señalar que una crisis puede ser un momento o un proceso que puede atenderse con apoyo profesional.