La Nueva Escuela Mexicana (NEM) plantea un cambio en la forma de enseñar al priorizar el desarrollo del pensamiento crítico entre niñas, niños y jóvenes, destacó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el modelo busca que los estudiantes tengan herramientas para analizar su realidad, formular preguntas y construir sus propios criterios, en lugar de limitarse a memorizar contenidos.
El esquema educativo también contempla una mayor participación de maestras, maestros y alumnos en las actividades escolares. Bajo esta perspectiva, los libros de texto y proyectos desarrollados en las aulas forman parte de una dinámica de aprendizaje colectivo.
Sheinbaum sostuvo que uno de los propósitos centrales es formar ciudadanos capaces de reflexionar y cuestionar su entorno. La presidenta remarcó que aprender implica desarrollar la capacidad de pensar por cuenta propia y no únicamente retener información.
En este modelo, el papel del magisterio adquiere especial relevancia, pues los docentes participan en la aplicación de las estrategias educativas y en la construcción de experiencias de aprendizaje acordes con las necesidades de sus comunidades.
La administración federal ha planteado así la educación pública como un eje para la formación integral de las nuevas generaciones, con énfasis en la participación, el análisis y el desarrollo de capacidades que trasciendan la memorización de contenidos.