Activistas de Greenpeace realizaron una protesta en el Zócalo de la Ciudad de México para manifestar su rechazo al proyecto de una planta de amoníaco que se desarrolla en la zona de Topolobampo, Sinaloa, y solicitar la intervención del Gobierno federal para proteger el territorio y los ecosistemas de la región.
La movilización reunió a alrededor de 25 integrantes de la organización ambientalista, quienes llegaron a la plancha del Zócalo. Durante la protesta, dos activistas escalaron el asta bandera y colocaron una manta con el mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum: “Presidenta: ¡Proteja Topolobampo!”.
Elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos acudieron al lugar para atender la situación generada por el ascenso de los manifestantes.
La protesta ocurre mientras el proyecto de la planta continúa en desarrollo. Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que se realizan consultas con habitantes de la zona y señaló que también se revisan compromisos que la empresa responsable habría asumido con las comunidades.
La mandataria indicó que otro de los aspectos bajo análisis corresponde a las condiciones ambientales de la zona, particularmente la necesidad de garantizar que la laguna no resulte contaminada. Asimismo, explicó que el proyecto no se encuentra cancelado y que se evalúa que los estudios de impacto ambiental se hayan realizado correctamente y que las obligaciones correspondientes sean cumplidas.
Greenpeace sostiene que la construcción de la planta representa riesgos ambientales y sociales para Topolobampo. Entre sus principales señalamientos se encuentra la posible afectación de humedales protegidos, así como impactos sobre la fauna, disponibilidad de agua y comunidades dedicadas a la pesca.
La organización también advierte sobre posibles afectaciones a los derechos de comunidades indígenas y los riesgos asociados con el manejo de amoníaco, debido a la toxicidad de esta sustancia.
Greenpeace afirmó que habitantes de Topolobampo mantienen la defensa de su territorio y llamó a respaldar las acciones encaminadas a impedir que el proyecto avance sin considerar sus posibles consecuencias ambientales y sociales.