Petróleos Mexicanos (Pemex) habría dejado de percibir 10 mil 541 millones de pesos durante los seis meses del conflicto en Medio Oriente, debido al mecanismo que mantiene un límite en los precios de la gasolina Magna y el diésel, de acuerdo con un análisis de PetroIntelligence.
El esquema establece un máximo de 24 pesos por litro para la gasolina regular y 27 pesos para el diésel, con lo que la petrolera ha mantenido prácticamente estables sus precios de venta a las estaciones de servicio pese al encarecimiento registrado en los mercados internacionales.
La diferencia ha sido significativa. Mientras las cotizaciones internacionales de la gasolina aumentaron hasta 96.8 por ciento durante el periodo analizado, el precio de la Magna de Pemex subió apenas 2.02 por ciento. Para el diésel, el incremento internacional alcanzó 75.28 por ciento, frente al 6.35 por ciento registrado en la petrolera.
El estudio calcula que el impacto financiero para Pemex ronda mil 756.9 millones de pesos mensuales, de los cuales mil 201.1 millones corresponderían a la gasolina Magna y 555.8 millones al diésel.
La política también modificó la competencia en el mercado mexicano. Durante 2026, los precios ofrecidos por importadores privados a las gasolineras llegaron a superar a los de Pemex en 4.86 pesos por litro para gasolina regular, 1.11 pesos para Premium y 2.07 pesos para diésel.
La mayor demanda hacia Pemex habría generado además presiones de abasto en algunas regiones, obligando a la empresa a recurrir a terminales de almacenamiento más alejadas y asumir mayores costos logísticos.
A este escenario se suma el encarecimiento del diésel en Estados Unidos, principal proveedor de México. Como medida adicional, Hacienda aplicó esta semana un estímulo fiscal de 100 por ciento al IEPS del diésel, con lo que el gobierno dejará de recaudar dicho impuesto sobre el combustible.